Aunque ya hacía muchos años que nadie se pegaba un baile entre sus paredes, la noche herculina llora por la pérdida de uno de sus iconos, la discoteca Pachá. Esta semana, los operarios empezaron los trabajos que finalizarán con el derribo del edificio, que otrora acogió a varias generaciones de coruñeses. Un mes y medio se espera que duren, así que hay tiempo para quien la quiera despedir.