Nuevo mes, nuevo récord en el precio del alquiler. A Coruña experimentó en marzo, según los datos publicados ayer por la plataforma inmobiliaria Idealista, una subida del 1% con respecto al mes previo. El metro cuadrado no solo es más caro, sino que vuelve a cosechar un valor medio nunca antes visto: 10,6 euros. Si este precio se compara con el mismo periodo de 2024, el dato es incluso más alarmante, y es que el coste del arrendamiento es ahora un 9,9% más caro que entonces.
La subida de la media en la ciudad se ha visto agravada, sobre todo, por el alza de las rentas que se piden en los barrios de Os Mallos y el Agra do Orzán-O Ventorrillo. Alquilar un piso en el primero es un 20% más caro que en marzo del año pasado y el precio del metro cuadrado alcanza los 10 euros de media. En el Agra do Orzán, por su parte, el arrendamiento ha sufrido una variación interanual del 22,7%, llegando a los 9,9 euros por metro cuadrado.
Lo cierto es que todos los distritos, sin excepción, han visto cómo el alquiler se ha incrementado en sus calles. La tercera zona donde más ha escalado es Someso-Matogrande, concretamente un 18,1% más que en el mismo periodo del ejercicio pasado. Esta, así como el Agra do Orzán y Monte Alto –donde el precio medio es de 11,4 euros– nunca antes habían tenido un arrendamiento tan caro. Pese a la subida generalizada, el resto de barrios no registraron en marzo sus máximos históricos.
En lo relativo a la zona más exclusiva de A Coruña, no hay cambios. La Ciudad Vieja, con un valor de 11,8 euros por metro cuadrado, sigue siendo la más cara de la urbe para los arrendatarios. En el lado contrario de la tabla, el barrio más ‘asequible’ es Os Castros-O Castrillón-Eirís, con una renta media de 9,8 euros por metro cuadrado.
Pese a las altas rentas que ahogan cada vez más a los inquilinos, Vigo adelanta a A Coruña, por primera vez, como ciudad más cara de Galicia. El precio de las viviendas en alquiler en Galicia subió un 6,6% en el último año hasta alcanzar los 9,1 euros por metro cuadrado. Los precios se han comportado de manera alcista entre las principales ciudades gallegas durante el último año. Lidera las subidas Lugo (14%), seguida de A Coruña (9,9%), Vigo (8,4%), Pontevedra (5,9%), Ourense (5,2%) y Santiago de Compostela (4,6%). Vigo se convierte en el mercado más exclusivo entre las principales urbes gallegas, con 10,7 euros por metro cuadrado, seguida de A Coruña (10,6), Santiago de Compostela (9,2) y Pontevedra (8,8). Ourense (7,4) y Lugo (8) son las capitales más económicas.
Según Francisco Iñareta, portavoz de la plataforma inmobiliaria Idealista, “el alquiler en España sigue herido de muerte. La oferta es la más baja que ha habido nunca, los precios marcan máximos históricos y la competencia por poder acceder a una vivienda es feroz. Sin inversores ni propietarios el mercado está condenado a desaparecer. Las medidas que se toman desde el Ejecutivo solo contribuyen a empeorar más la situación. El propietario no es el problema, es la solución y solo protegiéndolo, protegeremos al inquilino y facilitaremos el acceso a la vivienda”.
Idealista también destaca en un informe que la importante reducción de la oferta de vivienda en alquiler ha provocado que el número de familias que compiten por cada vivienda se haya casi cuadruplicado desde antes del inicio de la pandemia de 2020. En A Coruña se pasó de cinco contactos interesados por un piso en el cuarto trimestre de 2019 a los 22 que se registraron en el mismo periodo de 2024 (un 349% más). El porcentaje se sitúa por encima de la media nacional, que es de un 319%.
Para Francisco Iñareta, “el aumento de la competencia es el problema más grave que se encuentran las familias que necesitan una vivienda, por encima en muchas ocasiones de los elevados precios”. Los denominados ‘castings’, añade el portavoz de la plataforma inmobiliaria, “miden principalmente factores como el nivel de ingresos, la fiabilidad de los mismos en el tiempo y la posibilidad de recuperar la vivienda en caso de impago. Al haber menos viviendas en el mercado y aumentar la competencia con fuerza, los perfiles elegidos son cada vez más elitistas. En paralelo, cada vez son más las familias expulsadas del mercado: comenzaron siendo los perfiles más vulnerables, tras ellos vinieron quienes estaban en riesgo de convertirse en vulnerables, después quienes tenían que destinar más de un 30% al pago… y mientras tanto el agua sigue subiendo para muchas familias”.