El Concello de Vilagarcía reaccionó al intenso debate generado en las redes sociales con motivo de la colocación de figuras de Buda como adorno navideño en los jardines con una decisión salomónica: retirarlos y colocar en su lugar árboles con guirnaldas, flores de pascua o un refuerzo de la iluminación. Vamos, elementos más propios de estas fechas y que no generan controversia sobre la conveniencia o no de instalar símbolos religiosos en Navidad, aunque con ellos se quieran ensalzar las diferentes culturas del mundo. Sabiendo que fue el propio Ayuntamiento quien decidió su retirada es un alivio, ya que así se descarta el robo en lo que sería un acto vandálico más contra el patrimonio público y que dice muy poco de quienes los protagonizan.