Entendemos que no hay maldad, pero que el Reino Unido nos imponga que viajemos con la ETA nos provoca cierto rechazo. Sobre todo a los que no tenemos que recurrir a internet para saber la historia que tienen esas siglas. No vamos a decirles a los british cómo denominar sus cosas, pero si Electronic Travel Authorisation (ETA) lo cambian por Permission nos dan una alegría.