La alcaldesa, María Barral, compareció en el Juzgado de Betanzos en el marco de la causa abierta tras la denuncia interpuesta por la institución municipal para que se investigue el vertido que causó la crisis sanitaria de 2023. Unos sucesos que afectaron a cientos de vecinos, infectados por el norovirus detectado en el agua cuyo origen nunca se aclaró: “Estou moita satisfeita porque se me permitise falar e porque continúe esta investigación”, señaló la mandataria tras salir de las instalaciones del antiguo Hospital de San Antonio.
En su declaración, la máxima representante del municipio brigantino indicó que los informes confirmaron lo que comenzó como una sospecha: “houbo verquidos ao Mendo”.
Barral explicó que respondió a todas y cada una de las cuestiones, tanto a las interpelaciones de la representación del Ayuntamiento de Betanzos, que ejerce José Luis Gutiérrez Aranguren, como del de Oza-Cesuras. Desde “como soubemos do abrocho” hasta “como sucederon os feitos, sobre todo nas primeiras semanas” ou “cal foi a miña intervención”, detalló la alcaldesa, que incidió en que los informes de Augas de Galicia, que “nunca entraron oficialmente neste concello”, y del Seprona de la Guardia Civil ratifican la aparición de norovirus en el río Mendo, antes de la captación de Betanzos, situada en O Coto.
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El Ayuntamiento de Betanzos denunció los hechos para “defender os intereses dos veciños que enfermaron y de toda a cidadanía, para evitar que este poida volver a ocorrer”, sostuvo la regidora, quien reiteró que “queremos conocer a orixe para que, sexa quen sexa, a quen corresponda, adopte as medidas necesarias para que non se repita algo así”, y de ahí su satisfacción por la decisión de seguir investigando por parte del Juzgo de Betanzos.
Para el Gobierno de Barral, teniendo en cuenta que el norovirus procede de heces humanas, está claro que “a orixe está no río”, que es donde se realiza la captación para después llevarla a los depósitos y desde allí distribuirla a través de la red de abastecimiento de Betanzos.
“O informe do Seprona ratificou o que ata entón era una sospeita e é que augas arriba, máis alá do termo municipal, houbo verquidos, as mostras recollidas no río daban positivo en norovirus”, expuso también Barral
El Ayuntamiento de Betanzos acometerá las obras de ozonificación del agua para intentar minimizar episodios como los de 2023. Una competencia que asumirá a pesar de que no le corresponde porque “así o recomendaron tanto técnicos de Saúde Pública como de Augas de Galicia”.
Este sistema, aunque no evitaría que se diese algún caso, sí “minimizaría considerablemente” sus efectos, y el espacio está reservado para instalarlo en O Coto.
“Betanzos non denunciou ao Concello de Oza-Cesuras, o que queremos é que se investigue” |
María Barral aseguró que la denuncia de Betanzos responde a la necesidad de aclarar qué sucedió y defender a los vecinos que resultaron afectados pero que no señala al Ayuntamiento de Oza-Cesuras.
El alcalde del municipio, Pablo González Cacheiro, aseguró que el hecho de que cuenten con representación legal en este caso es "meramente preventivo" pues "tenemos servicios jurídicos en todas las causas abiertas y también en esta, en la que yo mismo tuve que declarar como testigo", indicó el regidor.
En el informe del Seprona aparece citado Oza-Cesuras, pero también Curtis. “Eu tamén creo que Augas de Galicia ten moito que dicir neste tema, que isto vai máis alá das alcaldías deses concellos”, añadió Barral. En Betanzos consideran “positivo” que, a dos meses y medio de que se cumplan dos años de aquel episodio que obligó a restringir el consumo de agua e instalar cisternas para el abastecimiento de los residentes, “a xuíza ve que cando menos hai un tema que hai que investigar” y, en este sentido, de mostró optimista en cuanto a que “poidamos chegar ata o final” y evitar que se vuelva a dar una situación como la de 2023. |