La exsecretaria general del Partido Popular durante una década (2008-2018) María Dolores de Cospedal aseguró este lunes que la llamada policía patriótica o política es una “creación ficticia” que no existió, que no ha impulsado ninguna operación Cataluña porque también es “una ficción” y que no se dio ninguna orden para espiar a dirigentes de Podemos.
Cospedal compareció en el Congreso en una nueva sesión de la comisión de investigación de la bautizada como Operación Cataluña, la presunta trama parapolicial urdida desde el Ministerio del Interior para dañar a dirigentes independentistas.
Dispuesta a colaborar con los diputados, según ella misma dijo al inicio de la sesión, la exdirigente popular y exministra de Defensa solo rehusó responder a las primeras preguntas de la líder de Podemos, Ione Belarra, sobre la “libreta” del extesorero el PP Luis Bárcenas al considerar que este asunto de la Operación Kitchen “está judicializado” y “no es objeto” de la comisión.
No obstante, recordó que en esta causa ella no figura ya como investigada tras así acordarlo la sala de lo penal de la Audiencia Nacional en dos ocasiones, en una de sus resoluciones, enfatizó, “con claros ataques a la falta de parcialidad de la Fiscalía”. María Dolores de Cospedal no reconoce la veracidad de los audios de Villarejo
Durante más de tres horas, la que fuera número dos del PP durante la etapa de Mariano Rajoy al frente del partido negó cualquier participación, conocimiento o, incluso, existencia de maniobras ilegales urdidas para dañar a adversarios políticos e insistentemente ha cuestionado la veracidad de las grabaciones del comisario jubilado José Manuel Villarejo.
Respecto a la policía “paralela”, “patriótica” o “política”, Cospedal dijo que se trata de una creación ficticia que no existió y sobre la operación Cataluña, señaló: “Yo no he impulsado ninguna operación Cataluña y creo que es también una ficción, la única operación Cataluña fue un intento de golpe de Estado”.
“¿Nadie le habló nunca de que había actuaciones policiales sobre dirigentes catalanes?”, interpeló el diputado de ERC Francesc Álvaro Vidal, a quien Cospedal replicó que nunca nadie le habló de esto y que, aunque no era responsable del Ministerio del Interior, no existió una policía paralela.
Otra cosa es lo que pudieran hacer “unos policías en concreto, pero que hubiera una policía paralela con esos fines yo lo niego”, añadió antes de negar haberse reunido con mandos de la Policía Nacional, la Guardia Civil o el CNI para efectuar operaciones sobre Cataluña o el procés.
Cospedal admitió que se reunió entre “seis y ocho veces” con Villarejo “hace mucho tiempo”, pero a todas las preguntas relativas a los audios y conversaciones grabadas por el agente de sus reuniones ha respondido con fórmulas similares: del “no recuerdo” esa conversación al “no le doy valor” a esas grabaciones.
“No reconozco la veracidad ni credibilidad de esas conversaciones que están en el audio”, dijo a preguntas de Junts, de ERC y de EH Bildu, en tanto que en otro momento del interrogatorio apuntó que “hay muchas cosas que están publicadas y no tienen por qué ser verdad. La veracidad de unos audios “viene de un juez o no viene”, defendió.
Respecto a una de esas conversaciones con Villarejo hecha pública ayer por Rac1 sobre una reunión en 2014 en su despacho de la calle Génova en la que presuntamente traman contra el independentismo, la compareciente se limitó a decir nuevamente que desconoce esa conversación y que hace mucho tiempo que no lee las informaciones relativas a estas supuestas grabaciones.
“Me fío más de mi memoria de lo que diga un medio de comunicación, que no sé si eso va a estar manipulada y no tengo por qué darles credibilidad”, insistió la exdirigente del PP que deslizó que no existió custodia sobre esas grabaciones y que, por tanto, han podido ser manipuladas.
Al término de la comisión el diputado de Junts Josep Pagés instó a la mesa de la comisión a poner en conocimiento de la Fiscalía tanto esta última grabación como a la falta de verdad en las respuestas de Cospedal.
Cospedal se mostró más molesta cuando desde las filas de Podemos y Sumar recordaron las condenas al PP y sus calificativos de “organización criminal” o estar financiado ilegalmente. Antes de finalizar, Cospedal concluyó diciendo que la comisión fue creada por imposición de Junts.