ZOAR Y DURÁN

El quinteto de viento Zoar Ensemble ofreció un concierto interesante en el museo de Bellas Artes. Zoar es el verbo gallego que define el sonido del viento en contacto con la superficie de las cosas, y “Ensemble”, quizá, zoe un poco più lontano.
Bajo el título “Encarga I” interpretaron estrenos del compositor Juan Durán, así como de los más jóvenes Xabier Mariño y Óscar Álvarez. De Durán escuchamos los arreglos de “Santa María Estrela do día” de Alfonso X, “Alalá das Mariñas” de Santalices, “Arrolín Arrolán” de Schubarth, “Unha noite na eira do trigo” de Castro Chané, “Prende, Salgueiriño” de Castro Sampedro y “Camariñas”, tradicional popular. De Mariño “Sos” de la obra palindrómica “Páxaro que vas voando”, e “Tons de gris baixo o ceo” a partir do poema homónimo de M. Rivas. De Álvarez “Paráfrasis do nihilismo”, Suite para quinteto de viento y mezzosoprano, de tres poemas de Rosalía.
Podríamos pensar que con esta música, de nuevo corte y delicada confección, el discurso de los tres compositores sería similar, pero todo lo contrario. La obra de Álvarez no consigue recrear precisamente un ambiente nítidamente contemporáneo, pues utiliza melodías sencillas y entendibles acompañadas de un relleno armónico de corte compositivo un poco más vanguardista, lo cual nos recuerda múltiples composiciones del tercer cuarto del siglo pasado, tanto castellanas como catalanas y, por qué no, también monsalvatgenianas. Aquí con la preciosa voz de Anna Alàs.
Mariño, además de quinteto y voz, utilizó soporte grabado –por ello cerrado y sellado– en el que escuchamos de forma desordenada el resultado de una grabación corralera con argumentario de origen animal: reclamos de pavos, gallinas, verderones y verdecillos. Obsoleto ya.
La obra de Durán sí mostró lo que la música tiene y por lo cual existe: la necesidad de emocionar a los que la escuchamos. Quizá la música mejor planteada para este conjunto, por el desarrollo preciso de sus armonías y por su compromiso con una más que necesaria concertación entre los diferentes instrumentos. No podemos llamarlas arreglos, pues son obras de autor.
La versión de Zoar impecable.

ZOAR Y DURÁN

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