Ninguno de los dos era el elegido en principio y ninguno de los dos se imaginaba el recorrido que iba a tener aquella película, pero 'French Connection' se convirtió en un clásico del cine que 'conectó' a dos enormes figuras, el coruñés Fernando Rey, muerto en marzo de 1994, y el malogrado Gene Hackman, fallecido este jueves, 27 de febrero, a los 95 años.
El director William Friedkin, que murió en 2023, tenía un pequeño presupuesto para una "peliculita", en palabras de Fernando Rey, y quería a Jackie Gleason y a Paco Rabal en el reparto. Sin embargo, Gleason dijo que no y el día anterior a empezar a rodar fue Gene Hackman el ofrecido por su agente.
La historia de cómo llegó Fernando Rey a esta conexión francesa fílmica tiene aún más toque berlanguiano, aunque por el medio, en vez de Berlanga, estaba Luis Buñuel. Según ha contado William Friedkin, él pidió a su director de casting al "actor ese" de 'Belle de Jour' de Buñuel, Paco Rabal. Algo no debió entenderse bien en la conexión trasatlántica, porque el que apareció en el aeropuerto JFK de Estados Unidos no fue el "rudo corso" que querían que interpretase Rabal, sino el espigado, trajeado y elegante Fernando Rey., quien habia protagonizado otras películas del maestro aragonés, 'Viridiana' (1961) y 'Tristana' (1970).
Le explicaron entonces al director de 'French Connection' que Paco Rabal no hablaba inglés, mientras que el actor coruñés sí se había puesto a punto aprendiendo con cintas de casete y practicando en varias coproducciones internacionales rodadas antes de 'French Connection'. Y de la confusión al éxito, del error a la virtud. Los que partían como segundos platos se convirtieron en la base de una película que de pequeña producción se convirtió en todo un clásico del cine hasta ganar cinco Oscar en 1971, a mejor película, mejor director (Wiliiamo Friedkin), mejor actor (Gene Hackman), mejor guion adaptado (Ernest Tidyman) y mejor montaje (Gerald G. Greenberg).
Según el relato de Fernando Casado, hijo del actor español, fue su padre el que propuso al director componer un villano elegante. La sugerencia fue aceptada y el personaje cobró así una nueva dimensión.
El filme contiene la que es considerada una de las mejores persecuciones del cine, protagonizada por el intérprete coruñés y Hackman. En ella Charnier, ese villano elegante en la piel de Fernando Rey, termina diciendo adiós desde el metro al Popeye de Gene Hackman. La película estaba basada en la historia real de dos policías y uno de ellos contó a Rey que un villano le había hecho un gesto de despedida durante una huida: "Ya lo tengo", reaccionó el actor español, que decidió replicar ese movimiento a su estilo.
La icónica escena del metro, la de la despedida con la mano, fue precisamente la elegida por la academia del cine de Hollywood en su homenaje in memoriam a los fallecidos en los Oscar tras la muerte del intérprete de A Coruña. Unos meses después del fallecimiento de Fernando Rey, la gala incluyó al gallego en su vídeo dedicado a los actores fallecidos: millones de espectadores volvieron a ver a Charnier diciendo adiós a Popeye.