La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, defendió ayer el acuerdo al que ha llegado con Albada, la concesionaria de la planta de reciclaje de Nostián, por el que perdona la mitad de la deuda de 14,6 millones de euros que esta había contraído al cobrar ilegalmente el tratamiento aparte de los rechazos del proceso de reciclaje. “Tenemos informes de la asesoría jurídica que recomiendan llegar a un acuerdo y creo que es un buen acuerdo porque permite desbloquear un tema enquistado desde hace años y avanzar en la modernización de la nueva planta”, defendió Rey.
La regidora animó a hacer un “ejercicio de memoria” y recordar que cuando Alberto Núñez Feijoo era presidente de la Xunta, llegó a un acuerdo similar con la empresa Brenntagg por un vertido en el río Umia en 2006. Aunque reclamaba 9,6 millones, se aceptó 5,5 millones euros en 2012. En el caso de A Coruña, la deuda de 14,6 millones ha quedado reducido a solo 7,3.
“En aquel momento, el señor Lorenzo (Miguel Lorenzo, portavoz del grupo municipal del PP) era concejal del PP aquí, en A Coruña y no dijo que fuera una afrenta, ni una aberración, a pesar de que era un desastre medioambiental”, recordó en tono ácido la regidora, tras comparecer en rueda de prensa para informar de los actos del 8-M. En ambos casos, se trataba de evitar la incertidumbre que conlleva un proceso judicial. También señaló que el Consorcio As Mariñas, que gestiona la retirada y reciclaje de la basura en el área metropolitana (excepto Arteixo), llegó a un acuerdo con Albada, aunque no mencionó que la reducción de la deuda en este caso era del 16% de un total de once millones, y no de casi el 50%, como en A Coruña.
Fuentes del grupo municipal del PP puntualizan, sin embargo, que Rey “se olvida” de que en el caso de la empresa de Nostián se trata de una devolución por sentencia judicial firme de un dinero que cobró durante años sin que tuviese derecho a hacerlo, no se trata del pago de una multa o una indemnización o similar, es la devolución de un dinero que cobró sin tener derecho y que ahora tiene que devolver.
Por otro lado, fuentes de la Consellería de Medio Ambiente han salido al paso de las declaraciones que Rey realizó en un programa radiofónico local, donde acusó a la Xunta de “ocultar durante seis meses una subvención de once (10,96) millones que el Gobierno Central concedió al Ayuntamiento para adaptar la planta de reciclaje a la normativa europea”. Medio Ambiente responde que es “radicalmente falso”.
Lo que ocurrió, según la Xunta, es que el dinero, procedente de los fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia (Perte), fue enviado por el Ministerio para la Transición Ecológica al Tesoro de la comunidad autónoma, en vez de enviarlo al Ayuntamiento de A Coruña. La Xunta lo recibió en julio del año pasado y tuvo que tramitar una modificación presupuestaria para entregar el dinero a la ciudad. El 23 de enero realizó la transferencia.
Para las fuentes de la consellería, las declaraciones de la alcaldesa tienen como objetivo desviar la atención y ocultar “a súa propia inoperancia” para cumplir la normativa europea, que exige que A Coruña instale un quinto contenedor, como el resto de Galicia. Medio Ambiente anunció la semana pasada que multará a la ciudad con 100.000 euros por no llevar a cabo esta transición, lo que ha enfurecido al Ayuntamiento, que asegura que A Coruña tendrá un quinto contenedor a lo largo de este año. l