Uno de los principales atractivos que encuentran los muy futboleros a la hora de viajar a Inglaterra es empaparse de esa muy inglesa forma de vivir el fútbol, ya sea dentro de estadios centenarios o como parte de la cultura de pub. Se trata de un concepto que, aunque muy vinculado a las islas, ha encontrado éxito a nivel mundial con proyectos en forma de los llamados sports bar: establecimientos temáticos con costosa decoración, en los que es posible tomar una amplia selección de cervezas de todo tipo, seguir eventos en directo a través de pantallas de última generación e incluso encontrar a aficiones dispares conviviendo con una pinta mediante. En todo eso se iba a convertir el antiguo restaurante Noray, con el nacimiento del primer local de la cadena Grand Sports Café. Sin embargo, el fallecimiento de su impulsor y propietario, el exdirectivo del Córdoba y vinculado a Betis y Extremadura Joaquín Zulategui, ha frenado el proyecto cuando estaba a unos pocos días de ver definitivamente la luz.
El Grand Sports Café de A Coruña iba a ser sobre todo un homenaje a la historia del Deportivo, con cuadros, fotografías históricas, réplicas de trofeos, camisetas de momentos especiales y algunos detalles a medio camino entre el homenaje y la reivindicación, como es el caso del espacio reservado exclusivamente a la figura de Augusto César Lendoiro, quien contaba con su propio busto. Ese deseo expreso lo había dejado claro Zulategui a los encargados de realizar la obra. “Quiero que de una vez alguien reconozca lo que hizo, que se sepa y se esté orgulloso de la historia de quien construyó el Súper Dépor, algo que no se puede ocultar”, dijo en su día. También existían figuras de bronce de Juan Acuña o Fran. A la hora de plantear el modelo de negocio, Zulategui había puesto como modelo cadenas como Hard Rock Café, aunque en esta ocasión con un enfoque más inglés y centrado exclusivamente en el club de fútbol de la ciudad corresondiente. Otro de esos deseos que reiteró en más de una ocasión es que Grand Sports Café se pareciera lo máximo posible a un club de caballeros británico.
Joaquín Zulategui era navarro, pero el proyecto de A Coruña estaba mucho más adelantado que el de Pamplona, que rendiría homenaje a Osasuna, el de Santander, que haría lo propio por el Racing, o uno de Sevilla, en el que se había decantado por el verdiblanco del Betis. Su apertura era cuestión de días, como pueden comprobar los más curiosos que paseen por La Marina o por María Pita: a través de los cristales pueden distinguirse algunas de esas piezas que cuelgan de las paredes, así como lo predominante de la madera, al más puro estilo británico. El Grand Sport Café, cuya página web estaba ya activa y a través de la cual se estaba reclutando personal, también iba a incluir una carta de cocina internacional, un espacio para las copas de tarde y una zona de coctelería.
Durante el pasado año se había puesto en contacto con el Real Club Deportivo para contar con licencia oficial del club y considerarlo así una especie de ‘bar del Depor’. Sin embargo, la entidad blanquiazul descartó esa opción con los ojos puestos en la reactivación de Deporhostelería, una empresa cuya actividad cesó cuando el club entró en concurso de acreedores.