Los programas que Cáritas tiene para ayudar a las personas sin techo están a punto de cumplir tres décadas. Su desarrollo fue debido a una necesidad imperiosa en un momento determinado donde se registraba un gran incremento de personas que vivian en la calle. De forma alarmante Cáritas ha sido testigo de cómo sigue en aumento la vulnerabilidad en muchas personas y familias que no pueden acceder a su derecho a una vivienda digna y adecuada. Por eso durante estas tres décadas la institución ha seguido sensibilizando, sobre todo a los responsables de las administraciones, de la realidad que están viviendo estas personas.
En los primeros días de abril las personas sin hogar, de la mano de Cáritas Española, serán los protagonistas que recorrerán el Camino de Santiago, por tres rutas distintad, para llegar a la ciudad del Apóstol en la tarde del día 3. De este modo harán realidad el lema de ‘Caminemos juntos’, que fue el eje central de la campaña de los sin techo del año pasado. Un tiempo en el que Cáritas acompañó a 42.336 personas sin hogar, un 7,2% más que el año anterior. Dos de cada diez son mujeres y la mitad de nacionalidad española.
En el acontecimiento participarán más de medio centenar de personas, acompañadas de monitores, que forman parte de los programas de personas sin hogar de diversas Cáritas diocesanas donde comparten su realidad vital y dificultades.De este modo a lo largo de los tres días en los que recorrerán la ruta de peregrinación tendrán como principal objetivo el de la sensibilización social. No podemos olvidar que la falta de un techo obliga a estas personas a afrontar a diario una serie de obstáculos que impiden su integración plena en la sociedad. Debemos insistir en que el 29,9% de las personas sin hogar declaran no tener ninguna fuente de ingresos, de ahí la importancia de desarrollar estrategias efectivas que aborden el sinhogarismo desde sus raíces ofreciendo apoyo integral y soluciones sostenibles para quienes se encuentran en esta situación.
El sinhogarismo, que es así como genéricamente se conoce a las personas que lo sufren y que viven un problema social que no solo aglutina a las personas en situación de calle. En los últimos informes se da cuenta de que el número de personas afectadas por esta realidad varía en función del grado de exclusión residencial que se tome en cuenta. Hay cuatro categorías: en situación de calle, sin vivienda, vivienda insegura o vivienda inadecuada. Las personas que están en la calle y las que van de alojamiento en alojamiento son la cara más conocida de este fenómeno que crece todos los años.
Los primeros tres días del mes de abril serán de gran reivindicación para este colectivo de personas que a lo largo del camino de peregrinación y procedentes de distintos punto de España, dejarán constancia ante la población en general de que vivir en la calle, teniendo como techo las estrellas, es por desgracia un proceso muy negativo que cada vez abrazan, por imperativos de la vida, más personas.