El aeropuerto de Alvedro despidió ayer la ruta a París tras la cancelación de la misma por parte de Vueling. La compañía, de forma unilateral, según el Consorcio de Turismo, decidió recortar de su programación esta conexión pese a continuar el contrato en vigor por el que recibía 332.750 euros anuales.
La aerolínea comenzó a operar el enlace a París-Orly en diciembre de 2021 gracias a un convenio financiado por el Consorcio. Desde marzo de 2022 el contrato, en vigor tras ganar el concurso de promoción turística para conectar A Coruña con París, se extendía para los ejercicios de 2022, 2023 y 2024. Así, a las 20.30 horas de ayer partió hacia la capital francesa el último vuelo directo desde Alvedro, un Airbus A321.
A partir de ahora, los coruñeses que quieran viajar a París tendrán que realizar escala en Barcelona, pero esta ruta pasa por un momento de recorte de frecuencias en comparación con años anteriores. Desde 2019 ha pasado de operar 21 frecuencias semanales a quince, seis menos. Si hace cuatro años la compañía realizaba tres vuelos diarios por sentido, ahora son dos, a excepción de los jueves, que se operan tres frecuencias.
En cuanto a los destinos, la aerolínea ha castigado en los tres últimos años al aeródromo coruñés con hasta nueve cancelaciones. Málaga, Sevilla, Bilbao, Valencia, Londres-Heathrow, Tenerife Norte, Gran Canaria y Palma de Mallorca son los enlaces que la aerolínea ha dejado de operar en A Coruña –la mayoría de las rutas fueron trasladadas a Santiago–, a lo que ahora se ha sumado París.
La ruta a París-Orly no registraba las mejores estadísticas mensuales, pero esto, según fuentes del sector, se debía a la gran capacidad de las aeronaves que operaban los vuelos, las más grandes de su flota, con 220 plazas, además de los horarios, con escasa conectividad. En febrero, el último mes del que hay datos de AENA, la conexión obtuvo un 52% de ocupación media y 1.863 pasajeros. Su mejor mes desde que conectó ambas ciudades fue agosto, cuando alcanzó el 70% de ocupación.
Ahora Alvedro es, junto a Peinador, el único aeródromo del noroeste sin vuelos a la capital francesa. Fue en noviembre cuando se temió por primera vez el futuro de la ruta, ya que era la única que no estaba todavía a la venta. Posiblemente las alarmas no habrían saltado si Vueling no contase con los antecedentes de estos últimos meses en A Coruña, como el cierre de su base o las cancelaciones de enlaces.