La Policía Nacional ha detenido en A Coruña a un hombre como presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores.
Fruto de la colaboración entre la Policía Nacional y la Oficina de Extranjería de la Subdelegación del Gobierno e Inspección Provincial de trabajo y Seguridad Social, en el marco de la Operación Ipanema se ha procedido a la detención de un empresario que, de manera reiterada, captaba a ciudadanos de origen brasileño, con conocimiento de que se hallaban en situación irregular en España.
Aprovechándose de esa situación de necesidad, distribuía a estos trabajadores en pisos compartidos cobrándoles a los mismos por cada habitación, explica la Policía.
Cada día, los repartía en cuadrillas que realizaban trabajos en diversos puntos de la geografía gallega, durante jornadas de más de doce horas, a cambio de un precio inferior a lo estipulado legalmente.
Los trabajos consistían en rehabilitación e impermeabilización de fachadas, trabajos estos que conllevan un riesgo importante por su propia naturaleza, aseguran fuentes policiales.
La investigación policial, llevada a cabo por el Grupo 2 de la Ucrif de A Coruña, derivó en un dispositivo conjunto con la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, donde fueron identificadas diecisiete trabajadores de la empresa en cuestión, de los que catorce de ellos no se encontraban dados de alta en la Seguridad Social.
Con este proceder, el empresario se ahorraba los pagos correspondientes a la Seguridad Social que debía realizar por cada asalariado, lo que supone, además del fraude económico, una privación de los derechos de cada uno de los catorce trabajadores.
Esta tipología delictiva suele conllevar sanciones para el infractor que van de los 3.126 a los 10.000 euros por cada uno de los trabajadores que no son dados de alta. No obstante, en ocasiones y como sucede en este caso, se produce un ilícito penal que puede conllevar penas de prisión de seis meses a seis años y multa de seis a doce meses.