Alvedro era noticia hace 25 años porque AENA estudiaba ampliar el horario del aeropuerto coruñés, que entonces abría de ocho de la mañana a diez menos cuarto de la noche. Fue uno de los temas importantes de El Ideal Gallego del 8 de enero de 2000. Hace 50 años, tal día como hoy de 1975, el diario se hizo eco del visto bueno del Ayuntamiento para la construcción de graderíos para espectáculos en el parque de Santa Margarita. En 1950, hace 75 años, se procedió al traslado de los restos mortales de 2.950 personas enterradas en el cementerio de San Roque de Afuera para que recibieran sepultura definitiva en el camposanto de San Pedro de Visma. Hace cien años, el periódico informaba de la muerte de un niño arrollado por un tranvía en La Marina.
La ampliación de horario en el aeropuerto de Alvedro está cada vez más cercana y de llevarse a cabo en la primavera del año 2000, con el cambio de programación y la entrada de Spanair, el aeropuerto podría comenzar a operar con más de 70 salidas semanales a Barajas. Fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) confirmaron ayer, 7 de enero de 2000, que este organismo está estudiando modificar el horario del aeródromo –en la actualidad, de ocho de la mañana a diez menos cuarto de la noche–, condición exigida por Spanair para comenzar a operar en Alvedro. Indicaron, sin embargo, que hasta el momento no hay decisión oficial al respecto ni tampoco sobre el número de horas que podría ampliarse.
En clave sanitaria, los hospitales y centros de salud coruñeses registraron durante esta semana la mayor incidencia de gripe desde que comenzó el invierno. En las últimas semanas, que coinciden con el final de 1999 y el comienzo de 2000, se han atendido una media de entre 15 y 20 casos diarios, lo que representa el doble de los que se detectan habitualmente. Además, el virus llega este año reforzado.
Celebró sesión ordinaria semanal la Comisión Municipal Permanente, que acordó, entre otros temas, conceder autorización al concesionario del mercado público de As Conchiñas para la pavimentación provisional de las calles Entrepeñas y avenida de As Conchiñas, al objeto de acomodar los accesos a dicho mercado. Además, aprobó las actas de recepción definitiva de las obras de construcción de unos graderíos para espectáculos al aire libre en el parque de Santa Margarita y de pavimentación de la calle Novoa Santos y un tramo de la Pastor Díaz. La Comisión Permanente también acordó adjudicar las subastas convocadas para la construcción de una guardería infantil en el polígono de Zalaeta y de pavimentación y recogida de pluviales en la calle de San Diego.
Por otra parte, la Brigada de Investigación Criminal detuvo y puso a disposición judicial a cuatro individuos como autores de robo y agresión a un señor, a quien causaron lesiones de pronóstico grave. El hecho se produjo en la madrugada del día 5 de enero de 1975. En poder de Jorge Jesús Castelo Cela, uno de los detenidos, se encontró un reloj robado al agredido. No se recuperó un bolígrafo que le había sido sustraído.
En la mañana de hoy, 8 de enero de 1950, se efectuará en La Coruña una impresionante ceremonia. Es el traslado de los restos de las 2.950 personas que fueron enterradas en el cementerio de San Roque de Afuera y que recibirán definitiva sepultura en el camposanto de San Pedro de Visma. Los enterramientos en el cementerio de San Roque de Afuera, que se habían venido practicando desde el 9 de julio de 1833, terminaron el 21 de septiembre de 1933, fecha en que quedó clausurado.
Durante los cien años citados recibieron allí sepultura 2.950 cadáveres de vecinos de Barga, Bens, Caldemoiras, Comeanda, Figueiras, Gouxea, Gramela, Labañou, Loureiro, Maceido, Portiño, Río, San José, San Pedro de Visma y San Roque de Afuera. El traslado de las cenizas constituirá una emocionante ceremonia.
A las tres y doce minutos de la tarde de ayer, 7 de enero de 1925, ocurrió una sensible desgracia en la avenida de La Marina, frente a la Comandancia del puerto. A dicha hora salió de Puerta Real el tranvía de Sada, compuesto por el coche motor número 50, el coche mixto número 40 y el furgón número 2. A los pocos metros de la salida, los gritos de los transeúntes y del personal de la Comandancia hicieron que el tranvía se detuviera, y entonces se supo que acababa de ser atropellado y muerto un niño.
Según algunas declaraciones, lo ocurrido fue que, bien al tratar de apearse o porque llevara el cuerpo demasiado fuera, el muchacho chocó contra una de las columnas que sostienen el cable de la transmisión de fluido eléctrico y, al ser desprendido, cayó debajo del furgón, que iba el último, siendo arrollado y muerto por este.