Ni el cambio de terminal ferroviaria ha conseguido que el número de usuarios de tren que diariamente viajan desde o en dirección a A Coruña disminuyera. Y es que el Eje Atlántico –que recorre el trayecto A Coruña-Vigo– se consolidó en 2024 como el corredor de media distancia más usado de toda España.
Un total de 5,3 millones de viajeros son los que avalan a una red ferroviaria que no para de subir pese a las incidencias que casi diariamente registra en alguno de los puntos de toda la costa atlántica gallega. En concreto se han desplazado un 7% más de viajeros durante el pasado año que a lo largo del anterior que más viajeros registró, 2023, y un 77,1% de variación con respecto a cinco años antes, en 2019.
Parte de culpa la tienen los abonos gratuitos, que desde agosto de 2022 permiten a los usuarios a viajar sin coste alguno por los diferentes puntos de Galicia. La otra parte de culpa, sin duda, la tiene el nuevo encarecimiento del coste de la AP-9, superando los veinte euros en el traslado entre A Coruña y Vigo y los siete si se desea frenar 70 kilómetros antes, en Santiago de Compostela.
Es una realidad que A Coruña se ha convertido en una de las ciudades referentes en la movilidad, por lo menos, en la comunidad gallega, lo que ha propiciado que desde hace tres años, lleve inmersa en uno de los proyectos clave en este ámbito: la intermodalidad.
A día de hoy es uno de los puntos clave de origen para la gran mayoría de los trayectos que se realizan a diario por la comunidad gallega, por lo menos, en lo que al tren respecta. De hecho, más de tres millones de viajeros utilizaron la estación coruñesa para sus traslados en 2024.
Esto viene reflejado en que desde la urbe herculina no solo operan trenes que recorren Santiago, Vilagarcía de Arousa y Pontevedra hasta llegar a Vigo. De hecho, el servicio Avant A Coruña-Santiago-Ourense registró más de millón y medio de usuarios, un 4% más que el año anterior, “y se situó como el cuarto corredor de media distancia de alta velocidad más demandado de todo el territorio nacional”, según comunicó ayer Renfe en su balance anual.
Lo interesante de toda esta cuestión es que este corredor todavía no ha tocado techo. La prórroga de la vigencia de los abonos gratuitos hasta junio de este año hará, previsiblemente, que se mejoren estas cifras, por lo menos, hasta verano, donde los usuarios no se saben qué les deparará el futuro.
Pese a que año tras año este corredor sea el más utilizado de todo el país, muchos de los usuarios recurrentes consideran que no se le trata como se merece. No hay que olvidarse que el acuerdo bipartito entre Renfe y la Generalitat de Cataluña estableció que al menos seis trenes de la serie S-121 –actualmente en uso en Galicia– sean trasnferidos para operar en la línea R-16 de Rodalies, una medida que en caso de que acabe siendo una realidad mermará aún más a un corredor que pese a sus incidencias, solo incrementa el número de viajeros conforme pasan los años.
El cambio de estación en A Coruña para continuar con las obras de la intermodal ha despertado desde su estreno sentimientos encontrados entre los viajeros. A lo largo de los casi dos meses de funcionamiento, la terminal aún no cuenta con el tercer andén –su inauguración era en un principio para el jueves pasado– y en cuanto al parking y la pasarela para acceder a él, demasiado provisional.