Las fiestas que parece que nunca terminan tienen, al menos, un punto de inicio ya establecido oficialmente. O Ventorrillo, el barrio que se propuso unir los festivos del Rosario y el Pilar y convertirlos no en un puente, sino en un acueducto festivo, tiene ya inauguradas sus celebraciones. Ejerció de maestra de ceremonias y pregonera la alcaldesa, Inés Rey.
No es una novata la regidora en el arte de darle la bienvenida a las fiestas, toda vez que recientemente ya fue la invitada para tal cometido en O Castrillón. Al igual que entonces, Rey hizo toda una reivindicación del sentimiento de barrio y recordó una vez más que la ciudad no es sino el conjunto de las mismas: “O noso carácter, a nosa forza, só se pode entender mirando a todos e cada un dos barrios que compoñen a nosa cidade”. Todo lo que salió por boca de la alcaldesa llevó el sello de inclusivo y fue traducid a lenguaje de signos por una intérprete.
Las jóvenes vecinas de la zona Noa Busto, Irene Buján y Carmen Barrios fueron galardonadas, además, con los premios de redacción y dibujo de la asociación vecinal, que llevaba el barrio de O Ventorrillo y su día a día como temática.
Nada más terminar el pregón dio comienzo la primera de las dos actuaciones que ayer realizó la orquesta Trébol: la vermú y la nocturna. Además, Os Piñeiros Band pusieron la música por la tarde.
La música, atracciones y comida seguirán a lo largo de una intensa jornada de hoy. Habrá a las 12.00 horas cuentacuentos para los más pequeños y posteriormente una exhibición de sevillanas. La orquesta Foliada D’Ases realizará tanto la sesión vermú, a las 13.15 horas, como el pase nocturno.