La decisión de la dirección del Grupo Sargadelos de presentar un concurso voluntario de acreedores ha cogido a los trabajadores y a todos sus representantes –comité de empresa y fuerzas sindicales que les asesoran– con el pie cambiado.
No solo no se lo esperaban en este momento, después de haber adoptado otras medidas dolorosas para los propios empleados, sino que lamentan profundamente haberse tenido que enterar por los medios de comunicación –es “tristísimo”, dicen–, toda vez que la compañía emitió un comunicado de prensa al mediodía de ayer sin haber contactado con estos representantes del colectivo de empleados para trasladarles esta nueva medida.
“Decepción”, “desilusión terrible”, “demoledor”... Son algunas de las manifestaciones que a los portavoces de los trabajadores les venían a la mente cuando, poco más de dos meses después de ejecutarse un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción se plantea este concurso voluntario.
Hay que recordar que en el caso de la factoría de Cerámicas O Castro, en el término municipal de Sada, se produjeron 29 despidos.
incomprensión
Es precisamente este hecho, el de haber tomado dos decisiones tan seguidas, ambas relacionadas con el plan de viabilidad de la empresa para salir a flote, el que no entienden los sindicatos.
En este sentido, el portavoz de la CIG, Vitorino Ares, criticó que no se le haya contado “la verdad” a los trabajadores “en ningún momento” y lamentó que la dirección de Sargadelos no haya esperado a ver si el ERE obtiene los resultados esperados, en el caso de que realmente se realizara con la esperanza de sanear las cuentas de este grupo empresarial.
Los 29 despidos –y otros 41 en la fábrica de Cervo, en Lugo–, recordó, se materializaron el 30 de diciembre, es decir, hace menos de 10 semanas, por lo que no disponen, dijo, “de ningún ejercicio económico” en el que se pueda contrastar si aquello obtuvo los resultados esperados. “No pasó nada nuevo”, señala.
Es decir, que en el colectivo de los trabajadores sospechan que ya se tenía pensado hacer tanto una cosa como otra, pero se les ocultó esa información, de ahí que piensen que han sido víctimas de “un gran engaño”.
Por su parte, la empresa asegura estar tomando decisiones “encaminadas a garantizar la continuidad del proyecto” con el objetivo de “seguir siendo un referente y una de las señas de identidad de la cultura gallega”. Y, culmina el comunicado asegurando que velan por “preservar el máximo número de puestos de trabajo posibles”.