Albada lleva cinco años trabajando sin contrato, a la espera de que el Ayuntamiento licite uno nuevo, y mientras tanto, recibe seis millones de euros al año, aunque la partida sube a nueve millones en 2025. Es decir, un incremento del 50%. Como el coste del tratamiento se ha incrementado solo en 450.000 euros, el precio parece disparado. Nostián parece destinado a convertirse en un quebradero de cabeza para el Gobierno local. Según el PP, en gran parte por culpa de las decisiones de este. Miguel Lorenzo, su portavoz, denostó la decisión del Ayuntamiento de perdonar a Albada 7,3 millones de euros que la empresa concesionaria de la planta de reciclaje, le adeudaba.
Sobre la deuda, hoy el PP presentó dos escritos: uno al interventor y otro al secretario sobre si es lesivo para las arcas municipales. “El Gobierno local tiene que explicar el porqué”.
El asunto viene de largo. Albada cobró durante años de forma indebida por transportar los residuos que no podía reciclar a la planta de Sogama, para que fueran incinerados. Lo mismo ocurrió con el Consorcio As Mariñas, entidad que agrupa a los municipios del área (excepto Arteixo). La Justicia falló contra Albada y le obligó a devolver el dinero.
Sin embargo, el Gobierno local llegó a un acuerdo con la empresa para que, en vez de devolverle 14 millones, solo le entregara 8,3 millones, acuerdo que se aprobó el lunes en Junta de Gobierno local. A Lorenzo le parece inexplicable que el Gobierno de Inés Rey no exigiera la devolución total teniendo el respaldo de una decisión judicial.
Como el concejal del PP recordó, el acuerdo por el pago de rechazos fue fruto del bipartito de Javier Losada, pero se consideró lesivo para los intereses municipales. El tema fue judicializado y acabó en el Tribunal Superior de Xustiza (TSXG), que confirmó que se había producido un enriquecimiento injusto por parte de la concesionaria. La cantidad ascendía a 12,9 millones de euros, a los que hay que añadir otros 2,7 millones en intereses.
El BNG también pide transparencia sobre un acuerdo por el que se renuncia a 7,3 millones de euros
Lorenzo reconoce que existe un informe de la Asesoría Jurídica que advertía del final incierto de la reclamación judicial pero “Puedes discutir cuánto tiene que devolver, pero lo que no cabe es que debe devolver por lo menos lo abonado”. En cuanto a las costas, algo que también menciona, tras la última sentencia, el Ayuntamiento no tendría que abonarlas.
Hay que decir que también As Mariñas ha perdonado parte de la deuda a Albada. La empresa le adeudaba once millones, y ha acordado pagarle 9,6. Pero, como el propio Lorenzo recalcó, la rebaja es del 16% de la deuda, mientras que A Coruña le ha rebajado un 46%. “Tiene que dar explicaciones el autor intelectual de este acuerdo, y la alcaldesa”, reclamó.
Por supuesto, Lorenzo también aludió al BNG, como una forma de presionarle para que acepte apoyar un acuerdo con los populares. En el último pleno, Inés Rey se sometió una cuestión de confianza para aprobar los presupuestos de 2025. Como no lo consiguió, se abre un período de 30 días en los que podría darse una moción de censura si el PP y el BNG escogieran otro candidato a la alcaldía.
El BNG se niega a aceptar sus presiones, por eso Lorenzo ha criticado sus “tragaderas” con la alcaldesa. Por el momento, el Bloque se ha limitado a reclamar más licitación del nuevo contrato cuanto antes e “información transparente” sobre el acuerdo con Albada, por mucho que As Mariñas haya llegado a un acuerdo parecido.