Marcelo Castro-Rial lleva ya poco más de tres años y medio al frente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de A Coruña, una institución de la que dice estar agradecido por el trato que le dispensan tanto por parte del pleno como de los empleados.
Para empezar, seré directo. ¿Ha pasado lo peor de la crisis? ¿Se ve ya la luz?
Más que la luz, los índices así lo empiezan a refleja. Hace un año la prima de riesgo llegó a estar por encima de los 600 puntos y ahora se sitúa por debajo de los 200. Es una realidad. Además, hemos pasado muchos trimestres en recesión y eso también se ha revertido en el último. Y, aunque de manera tibia, las cifras del paro también comienzan a descender. Son hechos probados y confiemos en que la tendencia siga así.
¿Nota esto que me está diciendo el comercio coruñés?
La campaña de Navidad ha sido positiva y francamente mejor que el año pasado. Y lo poco que llevamos de rebajas, también va en esa dirección. El mensaje que hay que mandar es el del optimismo, de que parece que estamos recuperándonos, pero no ya una percepción, sino que comienza a ser una auténtica realidad. Además, la petición de apertura de negocios también empieza a ser positiva, por lo que insisto en lo mismo, no es una percepción o un deseo, sino que empieza a ser una realidad.
¿Puede ser que, igual que con lo más crudo de la crisis, ahora la recuperación también tenga un componente psicológico?
Siempre digo que es peor una deflación que una inflación contenida, porque en la primera la gente no compra porque piensa que todavía van a bajar más los precios, en cambio la inflación contenida, compran porque creen que puede subir de forma moderada. Y creo que esa es la realidad que estamos viviendo.
No obstante, hablaba de aperturas, pero llevamos mucho tiempo hablando de cierre de negocios. ¿Se está compensando eso?
Pero eso datos empiezan a ser positivos y es muy importante. Insisto en que hay que transmitir el mensaje de que estamos cambiando la tendencia. Llevará tiempo, pero estamos mucho mejor de lo que hemos estado y la gente tiene muchas ganas de salir de verdad de esta.
En diferentes apariciones, ha subrayado una y otra vez la importancia de las exportaciones.
La exportación es uno de los pilares básicos de esta recuperación. Los productos españoles tienen muy buena acogida en el mundo y prueba de ello es que la importancia de las exportaciones en el PIB nacional cada vez es mayor.
Insiste mucho y, sobre todo, para nuevos emprendedores.
Claro, porque por pequeño que sea un negocio, pueden empezar a colocar sus productos en el mercado mundial, que es de 6.000 millones de personas, de los cuales 5.000 están en el sudeste asiático. Por eso también esta apuesta nuestra por el tema del chino, porque es básico tratar de enviar productos a estos países. Repito, por pequeño que sea el exportador, debe hacerlo y la Cámara siempre será un instrumento para intentar facilitarles la labor de cómo realizar esa exportación a los pequeños. El grande esto ya hace muy bien.
¿Qué tipo de ayuda ofrece la Cámara para que los empresarios puedan vender fuera?
Facilitarle los trámites necesarios para dar a conocer el producto bien vía misiones comerciales, bien ferias internacionales... Es decir, que ellos se preocupen únicamente de explicar en qué consiste su producto. Pero todo el entramado, la introducción, presentación en otros países y demás lo hace la Cámara con un éxito contrastado hace muchísimos años.
¿Se han cumplido los objetivos marcados el pasado año?
Con creces. Lógicamente, cuando la demanda interna era muy fuerte, las empresas no tienen tanto interés en exportar. Sin embargo ahora, que esa demanda interna ha bajado, se ha incrementado las operaciones en el exterior. Tenemos misiones comerciales en diferentes mercados donde no podemos atender todas las peticiones y estamos incluso tratando de incrementar esas misiones para que tengan cabida más empresas. Llevamos varios años superando las cifras de exportación y esperamos que en 2014 continúe igual.
Se le ve con el mercado asiático entre ceja y ceja...
El mercado europeo es un mercado que no llega a los 400 o 500 millones de personas, mientras que el mercado asiático es de 5.000. Fíjese que la proporción es de 1 a 10.
¿El resultado de las exportaciones de las empresas está siendo satisfactoria en esa parte del mundo?
Hemos observado que cada vez hay más empresas españolas, y por supuesto gallegas y coruñesas que están exportando allí y con productos de alta calidad. El año pasado era el año dual España-Japón y se escogieron dos actos por cada país, siendo uno de ellos la feria gourmet de productos españoles en Tokio, que está capitaneada por la Cámara de Comercio de A Coruña desde hace 13 años.
Entre esos objetivos también hablaba meses atrás de nuevos servicios. ¿Se ha logrado?
Dentro de poco se aprobará la nueva ley cameral donde desaparecen las cuotas obligatorias. Ahora, por tanto, habrá que sustentarse a través de las encomiendas de gestión y de las cuotas voluntarias. Lógicamente la gente quiere pertenecer a una institución que le dé muchos servicios. Hemos hecho una campaña de captación de socios que ha sido un rotundo éxito; las principales empresas del área metropolitana y de la demarcación que coge de Finisterre a Betanzos han aceptado contribuir voluntariamente al sostenimiento de esta institución y nuestra obligación es dotarla de cuantos más servicios y mejor calidad.