El nuevo sistema de gestión de fiestas en los barrios puede establecerse, tal y como dijo un presidente vecinal, como la “mayor preocupación que comparten todas las zonas”. Entre ese factor novedad-desconocimiento, y que ponerlos a todos de acuerdo es todo un desafío a la paciencia, la reunión explicativa organizada por el Ayuntamiento resultó larga, caótica y, para sorpresa de muchos, finalmente aclaratoria. Las asociaciones vecinales entran en una nueva fase en la que gestionarán fondos a criterio propio, como si de la paga de un padre a un adolescente se tratase, pero en realidad ese progenitor, el Ayuntamiento, promete no soltar nunca la mano. “Va a ser mucho mejor y os va a dar mucha tranquilidad, es una previsión que tengo”, afirmó Gonzalo Castro, concejal de Cultura. “Se formaliza, pero tampoco se cambia el modelo”, agregó a las 28 agrupaciones existentes respecto a la intención final de la medida.
Cada uno de los presentes tuvo sobre la silla un escrito de 17 páginas en el que se desglosa el modelo de proceder desde 2025, así como los cuatro anexos que, una vez publicado en el BOP la convocatoria, tendrán que presentar en 15 días. En términos prácticos y lenguaje burocrático aparte podría definirse así: todo aquello que sea susceptible de incluirse en una fiesta debe correr dentro del presupuesto, aunque el Ayuntamiento colaborará con la limpieza, la recogida de basura, la seguridad y elementos como mesas, sillas, etc. El resto entra dentro del concepto de subvencionable.
El importe máximo total al que se puede optar es de 20.000 euros, y cada asociación podrá solicitar ayuda para un total de dos fiestas. Se ruega solidaridad a los vecinos, toda vez que el bote común es de 500.000, una bolsa común con fondos limitado. Correrá a cargo de una comisión el decidir la cuantía final, aunque los criterior de evaluación ya son públicos: en función del proyecto presentado (detalles, actividades para todos, uso del gallego, contrataciones locales) se puede llegar a 70 puntos; en función del número de socios (hasta 50, hasta 100, hasta 200 o más de 200), la potencialidad es de 10, al igual que en función de la antigüedad de la fiesta o de los datos de asistencia en 2024. Serán seleccionados aquellos proyectos que obtengan más de 50 sobre 100 de puntuación.
Aspectos como la aseguradora o subcontrataciones enquistaron el debate con intercambios de pareceres entre políticos y vecinos. El Gobierno local acabó por recordar: “Había situaciones y concesiones que eran insostenibles legalmente”. Y es que, lo que siempre se ha hecho, no quiere decir que esté bien hecho. Y, finalmente, la mayoría de los asistentes, dio el OK a la nueva fórmula.